miércoles, diciembre 09, 2009

Que la hipocresía que pregonas
se duerma a tu lado y te despierte.

Que la soledad que te envuelve
se covierta en sombras.

Que tu amarga existencia
te abofetee la cara.

Que tu riqueza no te alegre.
Que tus amores no te besen.
Que tus pasos no se acerquen.
Que tus llantos no se sequen.

          Hoy abrí la ventana
          y vi el sol.

          Hoy abriste la ventana
          y el sol se te escondió.

Mario A. Santos

Bueno, luego de muchos -demasiados- meses, he vuelto. Las cosas que han sucedido en este tiempo, me han servido para aprender que en este mundo hay gente muy buena, y gente muy desgraciada.

Promesas aparecieron... en mentiras se convirtieron. En algún momento, publicaré algo más de esto, ya que encontré que hay personas que engañan y engaños que se personifican.

Sin embargo, el aire vuelve, el sol vuelve, la vida vuelve y yo también.

Además, tengo de nuevo internet.

Salud.